Un grande romanzo storico...
una grande storia d’amore!
Himera di Nando Romano
Señoras y Señores, trayendo
el saludo del señor Consul general de Italia en Rosario, dr. Giovanni Marocco,
recuerdo que han ya pasado cientoveinte años desde que la Republica Argentina
dispone de escuelas para sordos e hipoacúsicos; en el 1894 comenzaron a
especializarse los primeros docentes del Profesorado, cuna de grandes maestros
en la disciplina. Aún quiero recordar que la Comisión, creada, “ad hoc”, en el
1882, durante el trabajo del Primer Congreso Pedagogico, y presidida por el Dr.
José Antonio Terry, chileno, con tres hijos sordos, examinando las diversas
corrientes metodológicas, declarò dignas de atención las corrientes alemana e
italiana: la nueva institución adoptó, al fin, programas y métodos del Collegio
dei Sordi de Turin, mientras que la Escuela Normal anexa fue organizada según
el modelo de la escuela del Istituto per Sordomuti de Milan. Por lo tanto los
primeros directores, tanto de l’Instituto como de la Escuela Normal, fueron dos
italianos: Serafino Balestra (fig. 1) e Luigi
Molfino. Ambos eran defensores del oralismo basándose en su gran experiencia en
el tema: el abate Balestra habia firmado, luego de un apasionado debate, la
moción final del “Congresso Internazionale per Sordomuti” que se reunió en
Milan en el 1880 y que reza, entre otras cosas:”(..) che il metodo orale deve
essere preferito a quello della mìmica per l’educazione e l’istruzione dei
sordomuti (...)”. Una convicción que compartieron con otros grandes maestros
italianos: Pròvolo, Bianchi, Forni, Anfossi, Tarra, Pendola.y las primera
hermanas “canossiane”.
El aporte italiano en
Argentina fue notable al punto que el código, llamado usualmente: Lengua de
señas Argentina, se basó, en su comienzo, sobre la “Lingua dei segni italiana”,
y también el primero alfabeto manual; luego Terry hijo añadiò sugerencias
francesas,
Con estas palabras hemos
entrado en argumento: pero la escuela oralista no completa el complejo panorama
linguistico conectado a estos sujetos diversamente hábiles. El titulo de esta
presentación habla por si mismo, y así como fue concebido, preferiendo dejarlo
en italiano y leer la conferencia en español, y por eso agradezco mucho a la
dr. Maria Dolores Boja que me ayudó no solamente para la traducción. Entonces,
asì como fue concebido este título muestra, de algun modo, ser algo antiguo: en
efecto nos remonta a una época lejana donde, el concepto de diversamente hábil,
en Italia, se interpretaba como: “handicappato”, es decir, ‘discapacitado’,
este titulo dice aún que el se refiere no sólo a los an-hipoacúsicos sino a
todos los diversamente hábiles, y en efecto fue preparado para un curso de
actualización de los profesores de discapacitados en general. Y, como Babel
seguramente tenía una h en su interior, no es posible que los
diversamente hábiles, especialmente los que tienen dificultades para escuchar,
no hayan colaborado, por si mismo, o estimulando a los otros a hacerlo, a la
construcción de Babel, o sea a la invención del lenguaje, oral o de señas indistintamente: estas son siempre actividades humanas,
conectadas no tanto y no sólo a la comunicación sino a la formación del hombre.
El hombre como lo soñamos, como lo vemos.
En este complejo e
incesante trabajo de la construcción de la vida humana, en la formación del
an-hipocacúsico, que nos interesa de un modo especial, todas las estrategias
tienen igual dignitad: desde la simplicidad de los métodos manuales, hasta las
más prefecciónadas prácticas aurales y oralistas, hasta el ecleticismo de los
métodos intermedios y de la comunicación total... estos, todos, tienen igual
dignidad considerando solamente el empeño que los alienta, pues, con el
objetivo de confirmar que aún Babel tiene esta preciosa h.
No quiero, obviamente,
llegar, con esto, al “qualunquismo” una palabra italiana dificil de traducir en
castellano, y que se usa para denominar quien, demagógicamente, se hace eco de
cualquiera opinión: un cualunque, en lunfardo.
Volveré, por eso, a
nuestros dos educadores italianos y a el oralismo. No falta quien esté
convencido de que la gloriosa escuela oralista no tuvo el exito que estaba
previsto en los intentos y en las esperanzas puestas en ella, al contrario pudo
haber generado controversias
especialmente en algunos sujetos del proceso educativo.
Afrontando estos temas, no
tenemos que olvidar, que la educación es una complejidad, una complejidad
sujeta a miles de variables: muchas veces los procesos conectados no son parte
de la disciplina y de sus aplicaciones sino son sujetos a una fenomenología de
caracter extra-educativo. Gracias a la cortesía de las señoras Hilda Longo y
Estrella Maris, de la Asociación de Sordomudos de Ayuda Mutua de Rosario, he
contactado a dos hermano sordos, rosarinos cuya edad no le permitió
beneficiarse con los ultimos descubrimientos, pues ellos fueron educados en el
viejo oralismo, casi aquello que fue propugnado por los dos Maestros Italianos.
Y bien, de ellos, el mayor, que estuvo de acuerdo con el diálogo educativo, y
que docilmente siguió los recorridos propuestos por los educadores, habla “tout
court”, el otro que, al contrario, muchas veces no lo aceptó, o no encontró las
condiciones didácticas adecuadas, se expresa con una mezcla de señas, sonidos,
palabras y expresiones corporales. Ambos simpatiquisimos, como también la
Docente y los otros socios a quienes agradezco mucho.
No se puede decir, por eso,
que la escuela oralista, quiero decir aquella del pasado, haya fracasado. Como
educador, dijo que muchos son los fracasos que, en la escuela, tenemos que
experimentar, desafortunadamente, en la educación de personas sin problemas, al
menos aparentemente. Digo, al contrario, que, por la época, este cinquenta por
ciento, que asumimos simplemente en el ejemplo de lo dos hermanos rosarinos,
sería un éxito muy grande si fuese confirmado por estadisticas: la adhesión del
alumno al proceso educativo demuestra que el éxito podía ser más completo.
La nueva escuela oralista
se provee de herramientas bien diversas, partiendo de audífonos siempre más
perfeccionados y tolerados por el educando, que pueden ser implementados
rapidamente en consonancia con el curso del proceso neuro-lingüistico del
lactante y del niño en general y aún la posibilidad del implante coclear.
También se interesa por el ambiente que rodea al niño, a partir de los padres
que tienen necesidades de ser atendidos y entendidos aún más que el
diversamente hábil. A ellos y, cuando es posible, al an-hipoacúsico tenemos que
hacerles entender una diferencia,
tenemos que aclarar un punto de partida que puede parecer banal
diciéndolo simplemente, pero, por otro lado, es bien conocido: más aún si no
reflexionamos sobre esta sutileza podemos cometer terribles equivocaciones y
arriesgar consecuencias: el no oyente es un hablante potencial; por lo tanto el
no oyente, subrayamos, no es un no hablante.
Quien, en estos años se ha
expresado en el presunto derecho al silencio que tendrían los sordos,
rechazando, en consecuencia al oralismo, puede tener toda las razones del
mundo, sobre todo si esta convicción proviene de sufridas experiencias
personales: estos gozan de toda nuestra estima, pero deberían tener un poco de
pudor! Me pregunto, en efecto, si
renunciando a la palabra, y proponiendo a los otros de renunciar a la
misma, y por lo tanto a las nuevas generaciones de sordos, no propongan al
an-hipoacúsico de renunciar a una parte
de su propio cuerpo y a la función de la misma: o sea la lengua! De este modo,
inutilizando a los organos fonatorios, que en la gran mayoría de los casos
funcionan normalmente, se mutilan, con el resultado de generar personas
doblemente discapacitadas.
Para alcanzar un objetivo óptimo, se necesita un esfuerzo, poner en
funcionamiento los organos fonatorios no es fácil: una endoscopía normal, que
debo a la cortesía del Dr. José Luis Lodi Lodi, de Rosario (film 2), da la idea de todo lo que es necesario para
el uso, por ejemplo, de solamente las cuerdas vocales, como se muestra. ¿Como
se pueden activar esta complejas funciones si los órganos necesarios para la
fonación no son usados? Qualquier organo no usado necesita un esfuerzo mayor
para funcionar correctamente, más aún vivir es un esfuerzo. El aprendisaje de
la lengua dura toda la vida también para el normo-oyente y requiere de una
esfuerzo, generalmente agradable, un trabajo de estudio al que todos estamos
sometidos y que realizamos todos los dias recorriendo en especial nuestra
lengua, las lenguas clasicas y aún otras lenguas modernas. ¿Y por cual motivo
el no-oyente debería sustraerse a este esfuerzo, convirtiendose en un no-hablante
cuando si lo es potencialmente?
A partir de los años
sesenta se encontró una solución en el bilingüismo. El límite de esta usual
expresión, que es totalmente inapropiada y engañosa, está bajo nuestros ojos.
Se dice, en efecto, con suma ligereza que la lengua de señas es una lengua... y
como podría ser diferente? La total semiosis humana es parte de la lengua. El
hombre, homo sapiens sapiens, el hombre se ha dado cuenta de la lengua, la
gramatica, y la narración: por esto segun la tesis de Roland Barthes, en este
conjunto de procesos denominado lengua, el hombre insertó aún la comunicación,
o sea la semiosis. Aún leyendo bien De Saussure puede ser que el compartiera el
concepto: que la lengua comprende a la comunicación. Sobre esta base no se podría
ni siquiera decir que el hombre comunica: el hombre escribe y habla aún cuando
gesticula. No se trata de un comportamiento semiotico pero lingüistico, porqué
también mi expresión semiosis humana” es inapropiada. ¿mejor si decimos:
comunicación no verbal? ¡Bueno! ¡Las palabras pueden traicionarse visto que
todo pasa por el filtro del ...verbo!
Y sólo a traves de este
filtro que cada código, aún que sea solo visual, puede interferir con el
proceso neurológico, como si se dispusiese del oido y de la palabra, y en los
niños interfiere con las areas del hemisferio izquierdo correspondiente al
lenguaje verbal, que en poquisimos años se adueñan del entero proceso
lingüistico, como aquí se muestra (fig. 3), dejando al
hemisferio derecho funciones lingüisticas rudimentarias, además de actividades,
aún conectadas con el lenguage, también muy importantes, pero difererentes como
la creativa y la intuitiva, la música, el arte, la danza y la mímica. Un
mecanismo psicolingüistico que el Prof. Julio César Jazmín estudió en su tesis
de licenciatura en lenguas extranjeras, de la Universidad Nacional del
Nordeste, en el año 2004 aplicándolo al estudio de la lengua materna, de las
lenguas segundas y del bilingüismo en el proceso aprendizaje-adquisición en
relación con la lengua italiana, al cual agradecemos por su aporte.
Ursula Bellugi ha examinado sordos que usaron
desde el nacimiento el lenguaje de señas concluyendo que las áreas
antenombradas se habian desarrolladas normalmente; me parece una conclusion
natural, porque el lenguaje es una característica interna del ser humano, que
Chomsky señala cuando habla de inatismo. Sin embargo la estudiosa
estadounidense notó dos fenomenos, que deberian hacernos pensar: el primero
consiste en el hecho que, ...regularmente, en caso de lesiones del hemisferio
izquierdo, el sordo tiene problemas para expresarse como casi todos los seres
humanos, mientras que en caso de lesiones del hemisferio derecho, al contrario
del normo-oyente, no sufre de “afasia” gestual, o sea de la falta de mImica.
¿Una ventaja del uso la lengua de señas? Cierto! En los sordos que súfren
lesiones y que esperamos sean poquisimos.
Como el hemisferio derecho
es el encargado de la expresionas linguisticas rudimentarias, me pregunto: ¿No
puede ser esto una señal, al contrario, del costo, sobre el plano cognitivo,
que un sordo debe soportar para desarrollar, a traves la imagen holística, las
capacidades lingüisticas del hemisferio izquierdo? Todo esto para conseguir un
proceso que los oyentes normales realizamos simplemente... simplemente
escuchando, simplemente hablando, poniendo en práctica la comunicación humana,
o sea la lengua, la misma que es el código de la novela que cada uno tiene en
su mente y en su corazon; a esta novela que hace nuestra vida se refiere cada
discurso oral y escrto y en segunda linea la comunicación no verbal que
acompaña aún al normo-oyente al fluir de la palabra, al fluir de la palabra.
No me sorprende que la
lengua de señas sea tan propugnada, me parece, pero, evitando equívocos, esta
...lengua debería llamarse Código de señas: la expresión lengua no es
del todo apropiada. Molesta leer aún en las publicaciones de las instituciones,
que, por este motivo, deberían trabajar con especialistas, que la lengua de
señas es una lengua porque ¡es dificil!
O porque tiene una gramática. ¿Que significa? Hay .lenguas fáciles y difíciles: el grado de
dificultad de una lengua no es una condición esencial. ¿La gramática? Aún los
códigos tienen normas para su aplicación, no por eso podemos decir que el
alfabeto Morse es una lengua. Cada código tiene una sintaxis para unir las
señas, diferentemente sería muy dificil accionar la relación que Roman Jakobson
individualiza entre el código y el mensaje. Si es verdad, como habíamos antes
dicho, que qualquier código de señas, como el así dicho LSA, está comprendido
en el contexto de la producción de lingüistica, no por esto podemos hablar de
bilingüismo en el caso que una persona conozca, sea este código sea la lengua
materna: quien comunica sólo con el código de señas, aún si no habla otra
lengua, forma parte de la comunidad de los hablantes donde vive, el expresa la
lengua de su comunidad con señas y así la novela personal que esta lengua, esta
comunidad le permiten.
Esto vale para todos los códigos
y sub-códigos que estan a disposición de los an-hipoacúsicos: del Rochester al
PSE (Ingles Pidgin) a la LSA al Signed English etc... Los “hablantes” de estas
lenguas, en su interior, piensan y viven en ingles o español también si se
sigue afirmando que algunos de estos métodos son lenguas independientes.
Frente a la fragmentación
de algunas de estas lenguas en miles de usos familiares y personales no podemos
hablar ni siquiera de una lengua viva, al contrario, el riesgo, en este caso,
es que el gesticulante tienda a estructurarse como el actante individual
paradigmatico: a decir que un pequeño grupo o el usuario singular de este
código termina por utilizar formas que salen de las reglas generales
confirmando la política del ghetto, que ya sería mucho. Con razón el Dr. José
A. Bello afirmava en el congreso parisino de 1974: ”El peor compañero de un
niño sordo es otro sordo.” Y también decía que el sordo no debe conocer otro
sistema que no sea el oralismo. Por eso espero que la sobrevivencia de la lengua
de señas y del llamado bilingüismo, en la Babel contemporanea, puede ser
temporanea y estos sistemas didácticos volverse romanticamente hacia el pasado
y no al futuro.
A pesar de esto el uso de
la lengua de señas y el llamado bilingüismo son de total legitimidad. Entonces
deberíamos preguntarnos el alto costo social de la generalicación de l’uso de
la lengua de señas para una nación o para el mundo intero, cuando con los
recursos necesarios podríamos generar condiciones mejores en la escuela pública
para enseñar a hablar a los an-hipoacúsicos potencialmente hablantes, una
expresion que prefiero a la de sordo-mudos.
Como se puede veer en esta
tabla (fig. 4) que surge de las investigaciones de
la Dr.a Strubbia de Rosario resulta que los niños que han concurrido a la
escuela común han obtenido resultados mejores que aquellos que han concurrido a
escuelas especiales. Es conocido que la doctora Angela Arcella desde el 1955
propone que el niño an-hipoacúsico sea educado en la misma escuela del
normo-oyente: sus alumnos han obtenido resultados óptimos graduandose en la
universidad común. Por lo tanto si estos recursos convergieran a la escuela
común propugnando el oralismo y aún en la predisposición de estructuras de soporte socio-psicológico a
nuestros sujetos y a sus padres el éxito del oralismo estaría garantizado en un
porcentaje aceptable.
Debo a la cortesía de la
Dr.a Sara Sans, fonoaudióloga de la ciudad de Rosario los videos que muestro
ahora. Bueno. El jóven (film. 5) que aquí habla no
sabe que cosa es la lengua de señas. Necesitamos añadir que este joven, como se
puede ver en este video, ha sido beneficiado por condiciones favorables, cosa
no simple, ni economicamente sencilla (film. 6).
Para lograr estos
resultados se necesita un equipo constituido por pediatra, otorrinolaringólogo,
audiólogo, fonoterapeuta, terapista, entre otro especialistas, siempre que el
niño no tenga problemas sobreagregados, como explica Alicia Guidali de Endeiza.
Y naturalmente el recorrido que el an-hipoacúsico tiene que seguir debe ser
organizado a nivel de las instituciones escolares, de la escuela misma, sin
olvidar la participación de la familia, de los amigos etc...
Estas son prácticas de gran
difusión. Leo en un conocido manual, Lo primero es lo primero, Oberkotter
fundation, 2000, p. 5: “De hecho los niños con cualquier grado de pérdida
auditiva necesitan estar rodeados de lenguaje y sonido adicional, para que
puedan detectarlo y obtener significados de esta información auditiva.” Y a p.
26: “Ningun niño es muy chico para empezar, de hecho, entre más pronto se
incremente la capacidad auditiva, las habilidades auditivas, de lenguaje y de
articulación seran mejores.”.
Por este motivo es tanto
más necesario un aporte de la lingüistica y de la didáctica de la lengua: la
glotodidáctica, proponiendo no sólo la lengua madre del an-hipoacúsico sino
todo el panorama lingüistico utilizado por los otros parlantes del grupo y que
forma parte de la comun experiencia conectada a la cultura del lugar. No
podemos brindar una lengua estereotipada y pobre, se necesita presentar un
panorama más completo, el hablante, lejos de perderse, si se estimula, se
orienta y realiza velozmente lo que Chomsky indica como capacidad generativa y
transformadora del lenguaje. Es esto el veradero problema, es esto nudo que ha
generado tal vez arrepentimiento de sordos oralistas, que han deseado retornar
al código de señas o que desearon ayudarse con el Cued Speech. Si el
an-hipoacúsico se pone en el centro de un completo plan de estimulación
obtendremos resultados mejores. El ecleticismo de lo que han propugnado el
llamado bilingüismo se apoya en estos principios, aún que no hayan resuelto el
problema.
Es necesario en este punto
que el an-hipoacúsico de la más pequeña edad puede aprender la lengua: el
gráfico (fig. 7) que monstramos demuenstra que luego
de los siete años, y “ad abundantiam” podemos llegar hasta la pre-adolescencia,
luego de esta edad aprender una lengua resulta muy dificil, porque las areas
del cerebro destinadas a hacerlo son diferentes, requiriendo un esfuerzo mayor.
Necesitamos, por lo tanto,
insistir en estos años. Para hacerlo precisamos que los especialistas tengan
conoscimientos sobre el sector. Conocimientos de naturaleza gloto-didáctica. El
Prof. Krashen, desde los años setenta, creó aquello que indicó como una teoría
para la enseñanza de una segunda lengua. Aún que actualmente se duda que este
conjunto de observaciones pueda constituir una teoría completa, las propuestas
de este estudioso siguen siendo básicas, y no podemos negar su influencia en
los estudios de esta materia. Por lo tanto ellas pueden dar lugar a
experiencias y reflexiones de gran valor: quien desea enseñar no sólo las
lenguas extranjeras a los niños an-hipoacúsicos debe partir desde esta base. En
este contexto señalo una investigación que habla, desde su título, por si
misma: The Natural Approach, publicada en 1983 con Tracy Terrell. No es
este el momento ni la ocasión para discutir las cinco hipótesis di Krashen, basta con citarlas: the
Acquisition-Learning, the Natural Order, the Monitor, the input, y entre estas la última es de
particular interes: the Afective Filter, que resulta fundamental en el esquema
que mostramos dedicado a la hipótesis del “ínput” (fig.
8).
“The
Afective Filter is a mental block, caused by affective factors ... that
prevents input from reaching the language acquisition device' (Krashen, 1985,
p.100), por eso necesita una motivación integradora: quien estudia una lengua
tiene “be like” – sostiene Krashen – los hablantes nativos de la misma. Por eso
postula este “Afective Filter” que actua ante del chomskyano “Language
Acquisition Device” (LAD), como en el esquema, y limita el deseo de buscar
“input” si quien estudia una lengua no dispone de la necesaria motivación. Un
filtro que se achica, en qualquier caso, con la pubertad. Estas teorias pueden
ser aplicadas al estudio de las lenguas en general, especialmente para los
an-hipoacúsicos, empujando los operadores a unirse, a trabajar juntos.
Para llegar a la
conclusión: ¿cuales son la lenguas que se pueden, en contexto, proponer a
nuestros sujetos? El ingles parece indispensable, y se piensa rapidamente. Pero
el aprendisaje de esta lengua, por parte de un niño an-hipoacúsico, presenta
varios problemas. No deseo solo aludir al hecho que el ingles, esta gran lengua
de cultura, está ahora reducida a una especie de jerga, útil al maximo para viajar
o manejar una computadora. Quiero decir que el ingles, desafortunadamente,
tiene sonidos muy dificiles y se basa en frecuencias que son muy diferentes,
por anchura, del español y del italiano, por estar comprendidas entre los 2000
y 11.000 Hertz, mientras el español se asemeja al italiano que no supera los
4000 Hertz. Por eso propongo el aprendisaje del ingles escrito.
Pero, la lengua no se
aprende por motivos instrumentales sino siempre culturales, y me parece que el
italiano puede emparejarse con el español como gran y sugestiva lengua de
cultura, capaz de ampliar el panorama de las experiencias profundas de un niño
an-hipoacusico. La lengua italiana, por otro lado, dispone de un inventario
fonético que completa el de la lengua española, presentando cuarenta y seis
fonemas: además de la vocales abierta y cerradas, las consonantes dobles, y las
africadas que faltan en el español, que tiene solo la /tS/ y
son: /dz/ como in Giorgio, y /ts/ como in razza ‘tipo humano’
y /dz/ come in ‘razza’ en el sentido de pez, o sea ‘raya’.
La gramática italiana, con
sus estructuras de valor, junto a un vocabulario muy rico, colaboran con la
formación de una lengua refinada, construida por los grandes poetas y
narradores y en estos ultimos tiempos vivificada por un aporte popular que, tal
vez, es adoptado de la televisión del cine y del arte en general; este aporte
es basado en fuertes tradiciones locales que gerencian el cotidiano, como la
cocina, la moda etc... Asì el italiano constituye un complejo lingüistico fascinante
y sugestivo abierto a las lengua europeas sin inútiles purismos: una lengua viva, pulsante que atrae la atención del
mundo entero.
Y esto particularmente en
Argentina, donde la tendencia hacia el italiano es grande, y no sólo por la
gran inmigración que ha acompañado la historia de este gran país, no sólo por
la supervivencia de tanta comunidades italófonas bajo el azul y blanco de su
bandera, sino también por el aporte italiano a la formación de esta nuestra
gran patria argentina, de italianos como Serafino Balestra y Luigi Molfino que
se distinguieron por enseñar a los sordos, después que se habian formados en la
lengua del Dante. Y a propósito de Dante, a los an-hipoacúsicos y a todos
nosotros, vale la pena recordar lo que Ulíses, superadas las Columnas de
Hércules, en la búsqueda, pues, del Nuevo Mundo, afirmaba:
Considerate la vostra semenza:
Fatti non foste a viver come
bruti,
Ma per seguir virtute e
canoscenza.
Elenco delle immagini e
dei films.
Fig. 1 – Serafino Balestra
Film 1 – Corde vocali
in azione (Endoscopia del Dr. J. L. Lodi, Rosario)
Fig. 3 – Regiones
relacionadas con el lenguaje del emispherio izquierdo. Tratto da: Dale
Purves et alii, Invitación a la neurociencia, Buenos Aires, Médica
Panamericana, 2004. Lenguaje y lateralización, pp. 525-540, fig. 25-6. Regiones
relacionadas con el lenguaje del emispherio izquierdo mapeada por Tomografía
por emisión de positrones (PET), Estas observaciones indica que el
prociesamineto del lenguaje involucra regiones corticales distintas de las
areas clasicas del lenguaje.
Fig. 4: Risultati scolastici degli an-ipoacusici. Tratto da: Jorgelina Irene Strubbia, Estudio
descriptivo exploratorio sobre el nivel de lectoescritura alfabetica en niños
con descpacidad auditiva, Universidad Nacional de Rosario, Facultad de
ciencias médicas, Escuela de fonoaudiología, 1996, p.135.
Film 5 – Giovane ipoacusico che parla educato dalla Dr.a Sara Sans
de Strubbia, Rosario.
Film 6 – Testimonianza della madre del giovane
ipoacusico.
Fig. 7 – Fino a che età si può imparare la
prima lingua? Studio su immigranti statunitensi secondo l’età di arrivo nel paese. Tratto da: Dale Purves, cit. fig. 25-8
p. 537.
Fig. 8 – Ipotesi
dell’input, secondo Krahen e Terrel. Tratto
da: The Natural Approach, 1985.
Jorgelina Irene Strubbia, Estudio descriptivo
exploratorio sobre el nivel de lectoescritura alfabetica en niños con
descpacidad auditiva, Universidad Nacional de Rosario, Facultad de ciencias
médicas, Escuela de fonoaudiología, 1996, p.135.